Nuestro sentido ilusorio de agencia tiene un propósito social muy importante

Imagen de portada: El capitán francés Zinedine Zidane es expulsado durante la final de la Copa del Mundo 2006 en Alemania. Foto por Shaun Botterill/Getty

Por Chris Frith, profesor emérito de neuropsicología en el Wellcome Trust Center for Neuroimaging en el University College London. Le interesa la relación entre la mente y el cerebro, los estudios de percepción, creencia y voluntad. Su último libro es The Cognitive Neuropsychology of Schizophrenia (2015). Tanto él como Uta Frith son miembros de la Royal Society, la Academia Británica y la Academia de Ciencias Médicas.

Editado por Sally Davies

Originalmente publicado en Aeon.co

Traducción al castellano por Leandro Castelluccio. Link a mis ensayos.

Estoy tratando de concentrarme en escribir este artículo, pero mis dos nietos en la habitación de al lado dejaron de hacer aviones de papel y comenzaron a discutir. “Me pateaste”, grita Freya. Su hermano Ben insiste en que fue un accidente. “No quise”, llora.

¿Por qué debería ser esto una excusa, me pregunto? El dolor es el mismo en ambos casos.

Pero Freya está más preocupada por la intención de Ben que por el dolor. “Lo hiciste deliberadamente”, dice ella. Pero, ¿Ben la golpeó a propósito? ¿Cómo lo sabemos, y por qué debería importar?

A los humanos nos gusta pensarnos a nosotros mismos como criaturas conscientes. Tenemos una conciencia vívida de nuestra experiencia subjetiva y un sentido de que podemos elegir cómo actuar, en otras palabras, que nuestros estados conscientes son los que causan nuestro comportamiento. Luego, si queremos, podríamos explicar lo que hemos hecho y por qué. Pero la forma en que justificamos nuestras acciones es fundamentalmente diferente de decidir qué hacer en primer lugar.

¿O es igual? La mayor parte del tiempo nuestra percepción del control consciente es una ilusión. Muchos estudios neurocientíficos y psicológicos confirman que el “piloto automático” del cerebro generalmente está en el asiento del conductor, con poca o ninguna necesidad de que “nosotros” estemos conscientes de lo que está sucediendo. Sin embargo, extrañamente, en estas situaciones conservamos un sentimiento intenso de que tenemos el control de lo que estamos haciendo, lo que se puede llamar un sentido de agencia. Entonces, ¿de dónde viene este sentimiento?

Ciertamente, no proviene de tener acceso a los procesos cerebrales que subyacen a nuestras acciones. Después de todo, no tengo ningún insight de los detalles electroquímicos de cómo mis nervios se activan o cómo los neurotransmisores están circulando por mi cerebro y mi torrente sanguíneo. En cambio, nuestra experiencia de agencia parece provenir de inferencias que hacemos sobre las causas de nuestras acciones, basadas en datos sensoriales en bruto. Y, como con cualquier tipo de percepción basada en la inferencia, nuestra experiencia puede ser engañada. Mira esta foto de un dominó:

Vemos claramente cinco perillas convexas y tres huecos cóncavos, a pesar de que estamos mirando una pantalla plana. Nuestro cerebro crea la ilusión porque esperamos que la luz venga de lo alto, y así podemos inferir las formas 3D del sombreado. Si la sombra está en la parte superior, vemos un hueco. Si está en la parte inferior, vemos un bulto. Pero, por el mismo motivo, si volteas la imagen al revés, verás tres perillas y cinco huecos.

Es lo mismo con nuestra experiencia de agencia. Nuestras inferencias pueden ser erróneas. Puedo creerque estoy actuando cuando en realidad es otra persona. O puedo creer que alguien más está actuando cuando en realidad soy yo.

Tales ilusiones no se limitan a situaciones de laboratorio altamente artificiales. En la década de 1970, la comunicación facilitada, o la tipificación con soporte, se promovió como una estrategia de enseñanza para ayudar a las personas con autismo a comunicarse con el mundo en general. Los dedos del niño se apoyaron en las teclas y el facilitador ayudó al niño a escribir al detectar sus movimientos previstos. La técnica finalmente fue desacreditadadespués de que muchas demostraciones mostraron que cualquier “comunicación” provenía del facilitador, y no del niño. Pero lo sorprendente fue que la mayoría de los facilitadores creían sinceramenteque no eran los agentes de estas acciones. El libre albedrío no es algo que tenemos, sino algo que sentimos.

Estas observaciones apuntan a una paradoja fundamental sobre la conciencia. Tenemos la fuerte impresión de que elegimos cuando actuamos y no actuamos y, como consecuencia, responsabilizamos a las personas por sus acciones. Sin embargo, muchas de las formas en que nos encontramos con el mundo no requieren un procesamiento consciente real, y nuestro sentimiento de agencia puede ser profundamente engañoso.

Si nuestra experiencia de acción no afecta realmente lo que hacemos en el momento, ¿para qué sirve? ¿Por qué la tenemos? Al contrario de lo que mucha gente cree, creo que la agencia solo es relevante para lo que sucede después de que actuamos, cuando tratamos de justificarnos y explicarnosunos a otros. 

Hay algunos indicios que apoyan esta postura. Considere la experiencia subjetiva de la fluidez: cuanto más fácil se siente hacer algo, más probable es que piense que tiene el control de la acción. Pero tenemos que aprender a interpretar tales sentimientos, y lo que otras personas nos dicen puede alterar la forma en que respondemos. Cuando hacemos un trabajo mental duro, tenemos un fuerte sentido de hacer un esfuerzo. ¿Esto significa que estaremos cansados y necesitaremos un descanso, o que estaremos energizados y listos para seguir adelante? Si alguien nos dice que nos sentiremos agotados, tendremos un mal desempeño en la tarea. Pero si nos dicen que debemos sentirnos con energía, lo haremos bien. De la misma manera aprendemos a asociar ciertas experiencias de acción con un sentido de agencia. Y es de este tipo de acción que nos sentimos responsables.

El vínculo entre la agencia y la responsabilidad mutua se remonta al menos hasta 300 BCE. Los filósofos griegos, Epicuro y los estoicos, querían defender la idea del libre albedrío a pesar de creer que el universo está predeterminado por las leyes de la naturaleza. El libre albedrío tiene dos características fundamentales, dijeron. La primera es la sensación de estar en control: “Yo soy la causa de este evento”. La segunda es una comprensión de lo contrafactual: “Podría haber elegido de otra manera”. Dolores de arrepentimiento – algo que todos hemos experimentado – no tiene sentido a menos que creamos que podríamos haber hecho algo diferente. Además, Epicuro creíaque adquirimos este sentido de responsabilidad a través de los elogios y la culpa que recibimos de los demás. Al escuchar a nuestros compañeros y ancianos, nos sintonizamos con nuestra capacidad para efectuar un cambio en el mundo.

Nuestra experiencia consciente es lo que nos permite recoger estas lecciones. Puede ser un excedente de los requisitos para la mayoría de nuestras acciones, pero ciertamente necesitamos conciencia cuando reflexionamos sobre nuestra vida y la discutimos con otras personas. Por ejemplo, a muchos niños se les recuerda que piensen antes de actuar, para que no se arrepientan. También aprenden que los “accidentes” son más fácilmente justificados que los errores intencionales. Así que mi nieto, Ben, puede no estar realmente seguro de si pateó a Freya accidentalmente o a propósito, pero sabe que tiene una mejor oportunidad de salirse con la suya si afirma que la patada no fue intencional. De esta manera, gradualmente nos damos cuenta de cómo se siente que nuestras acciones sean “deliberadas” y, si todo va bien, nos convertimos en adultos con un sentido de responsabilidad sobre nuestros propios poderes.

Dadas las dimensiones sociales de la agencia, no es sorprendente que las normas sobre responsabilidad varíen considerablemente. En otro momento y lugar, es posible que Ben no salga tan a la ligera por patear inadvertidamente a Freya. Ciertas culturas isleñas del Pacífico, por ejemplo, creen en la “opacidad” de otras mentes: la idea de que es imposible, o al menos muy difícil, saber lo que piensan y sienten otras personas. Como resultado, las personas con frecuencia son consideradas responsables de sus delitos, incluso cuando fueron el resultado de un accidente o error. La intencionalidad es imposible de comprender, y por lo tanto, en gran medida irrelevante. De manera similar, entre los Mayas Mopande Belice y Guatemala, los niños y los adultos son castigados de acuerdo con el resultado de sus acciones.

Además, al considerar nuestras experiencias y compartirlas con otros, podemos llegar a un consenso acerca de cómo son realmente el mundo y los humanos. Un consenso no necesita ser preciso para ser atractivo o útil, por supuesto. Durante mucho tiempo, todos estuvieron de acuerdo en que el Sol giraba alrededor de la Tierra. Quizás nuestro sentido de agencia sea un truco similar: puede que no sea “verdadero”, pero mantiene la cohesión social al crear una base compartida para la moralidad. Nos ayuda a entender por qué las personas actúan como lo hacen y, como resultado, hace que sea más fácil predecir el comportamiento de las personas.

La responsabilidad, entonces, es la moneda real de la experiencia consciente. A su vez, es también el cimiento de la cultura. Los humanos somos animales sociales, pero no podríamos cooperar o llevarnos bien en las comunidades si no pudiéramos ponernos de acuerdo sobre el tipo de criaturas que somos y el tipo de mundo que habitamos. Es solo al reflexionar, compartir y dar cuenta de nuestras experiencias que podemos encontrar ese terreno común. Hasta la fecha, el método científico es la tecnología cognitiva más avanzada que hemos desarrollado para perfeccionar la precisión de nuestro consenso, un método que incluye experimentación continua, discusión y replicación. El debate de Ben y Freya sobre el significado de la acción es solo el comienzo.

Aeon counter – do not remove

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

Blog at WordPress.com.

Up ↑

%d bloggers like this: